Tu perro es feliz aprendiendo, así de simple.

Pero te contamos más detalles sobre la importancia de educar a tu perro en obediencia básica para que conozcas más motivos que te encantará saber.

Muchas personas tienen un concepto erróneo de lo que significa adiestrar a un perro, parece que cuando hablamos de adiestrar a un perro, únicamente nos viene a la mente el típico adiestramiento militar. Y no tiene absolutamente nada que ver.

Adiestrar es guiar, enseñar, encaminar… son sinónimos que nos ofrece cualquier diccionario y es en esas palabras donde encontramos su verdadero significado.

Las órdenes básicas nos ayudarán entre otras cosas a mantener la estabilidad emocional de nuestro perro. Esto significa que a base de entrenamientos, conseguiremos que obtenga los recursos necesarios para mantener una mente relajada, sin frustraciones y por lo tanto, sin problemas de conducta.

Mediante un programa de educación en órdenes básicas, ofrecemos al perro una salida al estrés y ansiedad que les genera el día a día convivir en un entorno en el que a veces no entienden del todo.

Nos ayuda a conectar con nuestro perro, a comunicarnos, y a que sin duda la conexión, vínculo y unión a nuestro perro se potenciará al realizar una actividad juntos tan positiva para una relación como aprender y superar obstáculos.

¿Te gustaría probar los resultados de un programa de educación básica?

adiestramiento-canino-pamplona

Read More


 

antrop

Quizás no estemos familiarizados con esta palabra, pero su significado está presente en nuestra sociedad, en la televisión, en los libros, en los escaparates, y en nuestras casas.

Antropomorfismo es dar cualidades humanas a los animales. Humanizar. Y seguramente, en un primer momento, no nos hacemos una idea de lo desastroso que puede ser para un animal esta acción. Incluso nos haga gracia disfrazar a nuestros perros, y le contaremos a todo el mundo que nuestro perro se enfada con nosotros cuando nos vamos a trabajar y le dejamos solo en casa, y que por supuesto, sabe que ha hecho algo mal cuando regresamos. Y todo esto, está muy lejos de la realidad.

Humanizar, a grandes rasgos, es creer que nuestro perro piensa como nosotros, pero ellos tienen una psicología diferente a la nuestra, unas necesidades que cubrir, un código de comunicación que nada tiene que ver con el que nosotros utilizamos

Nos gusta pensar que son como niños pequeños, que tienen berrinches, celos, que nos hacen las cosas a propósito, a modo de queja y que incluso se sienten culpables… La única realidad es que “nuestro bebé” es más un lobo que un humano. Y su lógica no tiene nada que ver con la nuestra. Ya que ellos funcionan con jerarquías.

Necesitan un líder, guía o referente, estable.  Esos líderes ganan su rol  y su poderosidad en la manada a base de disputas, desafíos. Esto es totalmente diferente a nuestra manera de vivir. Nosotros seguimos a líderes emotivos, ellos a un macho Alfa.

El antropomorfismo es más serio de lo que parece y sus consecuencias son muy graves. Cuando comenzamos a ver a nuestro perro como una persona, comienza el maltrato.  Si, un maltrato del que no se habla, y del que ni siquiera, desgraciadamente, somos conscientes.

El humano es egocéntrico y piensa que todo sucede en contra nuestra. Pero lo único que sucede es que muchas veces no sabemos ver más allá.

Interpretamos sus estados emocionales desde una perspectiva humana, y es un gran error, ya que la comunicación y el vínculo se ven truncados por la mala interpretación de su lenguaje.

El perro debe sentirse útil, y necesita percibir que ocupa un puesto jerárquico dentro de la manada (familia)

Esto conlleva que nuestro perro debe trabajar, físicamente y mentalmente, atiendiendo así a sus verdaderas necesidades a cubrir

Debemos potenciar sus cualidades mentales y sensoriales al máximo, en vez de atribuir cualidades humanas.

La falta de ello, hace que derive en problemas de conducta, estrés. Si además le sumamos nuestra falta de tiempo, falta de recursos e iniciativas sociales para el bienestar animal y que nuestra sociedad es cada día más urbana y desnaturalizada

Esto nos lleva a sacar la conclusión del título, la deshumanización de la sociedad ha humanizado al perro

Si te ha gustado este artículo y te interesaría conocer un poco más sobre ello, en  nuestro Club realizaremos un taller en Enero, dedicado a este tema, para explicarlo más a fondo y resolver todas vuestras dudas. ¿TE APUNTAS?

antropomorfismo

🙂 tú necesitas a tu perro más de lo que él te necesita a ti 🙂

Read More


masajes caninos

Cada vez son más los propietarios que recurren a los masajes caninos profesionales para tratar diferentes tipos de anomalías en las conductas de sus canes.

Un masaje ayuda al perro, no solo para la rehabilitación de alguna lesión, y mejorar la flexibilidad de sus músculos, si no como complemento en una terapia de modificación de conductas problemáticas.

Es habitual y como decíamos cada vez más extendida esta práctica, ya que con ello conseguimos que nuestros perros se sientan más relajados, liberen su ansiedad, y es un momento que reporta una experiencia muy agradable, que sin duda mejorará su estabilidad emocional y nuestro vínculo.

Los masajes además, están indicados para todo tipo de perros, independientemente de su raza, tamaño o edad. Recomendados para perros con una fuerte actividad física o que practiquen alguna disciplina o deporte.

Y especialmente beneficioso para perros que experimenten un momento delicado, como puede ser una operación, la dura etapa de la gestación canina, o incluso en perros que hayan sufrido algún tipo de maltrato, sea físico y/o psicológico.

No todo es correr detrás de una pelota, o recorrer kilómetros en bici. También nuestros perros necesitan momentos en calma, en su vida diaria. Nuestro papel es ofrecerles experiencias en las que no exista la ansiedad y el nerviosismo del juego. Y qué mejor manera que practicando un masaje en un lugar y momento tranquilo del día. Por ello recomendamos totalmente que se convierta en una práctica habitual.

Para nosotros también es beneficioso, ya que, aparte de reforzar como hemos dicho anteriormente nuestro vínculo con nuestro perro, nos ayuda a relajarnos a nosotros también. Ya que al realizarlo entramos en un estado de calma, olvidándonos del estrés y las prisas a las que estamos sometidos diariamente.

Esto son solo algunos de los múltiples beneficios:

  • Alivia el dolor de músculos y articulaciones
  • Refuerza el sistema inmunológico
  • Reduce y libera la ansiedad y el estrés
  • Reduce el dolor después de una operación
  • Ayuda a mejorar la cicatrización
  • Complementa terapias de modificación de conductas
  • Desensibiliza perros con problemas de contacto
  • Ayuda en la recuperación después de un entrenamiento
  • Brindamos mejor calidad de vida
  • Mejora el drenaje linfático

Recomendamos contactar con profesionales para que puedas llevar a cabo los procesos que un masaje requiere y así poder experimentar todos sus beneficios.

curso-masajista-canino

Read More


perro-atencion

Cuando premiamos a nuestro perro por un buen comportamiento, estamos creando una asociación positiva por esa conducta.

Y esto trae numerosos beneficios, algunos de ellos son:

  1. Generamos buenas conductas en el perro
  2. Es un momento agradable, una experiencia positiva
  3. Reforzamos nuestro vínculo
  4. Mejoramos su concentración
  5. Despertamos su interés por aprender

Los refuerzos positivos más comunes son:

  • refuerzos con comida (premios, salchichas, pienso…)
  • refuerzos verbales (¡muy bien!)
  • refuerzos con caricias (agradecen más las caricias largas y lentas)
  • juego (mordedor, pelota…)

Usaremos un tipo de refuerzo diferente según lo que queramos conseguir en base a nuestro refuerzo. Si buscamos concentración y auto control, en ejercicios de obediencia por ejemplo, premiaremos con comida o si lo que buscamos es la rapidez en una secuencia de agility, reforzaremos con juego.

Premiar no es sobornar, premiar es buscar una motivación. Pero tenemos que aprender a premiar bien a nuestros perros, capturando el momento exacto de la conducta y con el refuerzo apropiado

Y también deberemos buscar que el perro no realice conductas buscando únicamente el premio, por ello, es tan importante saber cuándo premiar o de qué manera hacerlo.

Todos necesitamos una motivación que nos lleve a realizar un trabajo, una actividad, en el día a día, en la vida en general… Nuestros perros también lo necesitan. Sobre todo porque nuestra convivencia está llena de normas y negaciones. Haremos su vida más fácil si, no sólo corregimos su comportamiento, sino que también premiamos las buenas conductas

Read More


perro en coche

Desgraciadamente ocurre, que aunque un perro sea adoptado, más tarde sea devuelto a la protectora o refugio de donde fue adoptado.

Y esto ocurre por diversos motivos

Potenciar las adopciones es una obligación moral, pero siendo consecuentes con nuestros actos, no todo es válido y no a cualquier precio porque al final quien lo paga realmente es el animal en cuestión

  • Debemos ser conocedores de toda la información que se sepa del animal en cuestión. Cualquier tipo de problema de comportamiento o problema de salud, es importantísimo saberlo, para no llevarnos sorpresas. En el caso de los cachorros, debemos saber que tamaño alcanzará siendo adulto, y saber que raza o que cruce tiene. Y en el caso de perros catalogados como PPP o sus cruces, debemos saber que estos animales por ley necesitan una licencia y seguro.

 

  • Toda la familia debe estar de acuerdo con la adopción. En ocasiones ocurre, que hay un miembro de la familia que no está del todo de acuerdo, por lo tanto, esa persona es probable que no participe en las tareas relacionadas con el perro y esto pueda ocasionar que la convivencia sea un fracaso. También sucede que el perro sea un regalo inesperado, y esto sí que no debería ocurrir bajo ningún concepto. Nuestro consejo es que nunca regales animales. La persona que vaya a encargarse de él debe ser conocedora y pensar en todas las consecuencias que un animal en su vida puede acarrear

 

  • Hay que pensar en todos los esfuerzos que se requieren a la hora de tener un animal. Esfuerzos de todo tipo, como por ejemplo, nuestro tiempo o el esfuerzo económico que supone, teniendo en cuenta las visitas al veterinario, o incluso una terapia de modificación de conducta llevada a cabo por un adiestrador profesional

 

  • Debemos elegir el perro adecuado. El perro que se adapte a nuestro estilo de vida, a nuestras actividades, y no menos importante a nuestro nivel de energía. El físico del animal es lo menos importante a tener en cuenta si luego no vamos a poder cubrir sus necesidades.

 

  • Los problemas de conducta es el primer motivo por lo que las adopciones fracasan. Muchas personas no son conscientes de lo que es un problema de conducta y a veces dejan pasar según que actos pensando que quizás son normales. Esto provoca un refuerzo en la mala conducta que a la larga convierte al perro en un animal problemático.

 

  • No debemos dejarnos llevar por la pena que sentimos al ver un animal en un refugio. Esa “pena” nos llevará a humanizar al animal, al antropomorfismo. Y aunque de este tipo de maltrato no se hable o no sea tan conocido, es maltrato como tal. Creer que un animal piensa con nuestra misma psicología, o atribuir cualidades humanas en sus conductas, tales como celos o arrepentimiento, hará de nuestros perros, seres inestables.

Nuestra obligación en todo momento es la adopción meditada y responsable. Ya que como decíamos al principio de este artículo, quienes pagan nuestros errores, siempre son ellos

curso-masajista-canino

Read More


perro-pequeno

¿Cuántas veces hemos visto perros de talla pequeña tipo Pinscher, Caniche, Yorkshire… comportarse como auténticas fieras?

Perros que ladran sin control a todo el que se acerque, incluso llegando a morder a sus propietarios

Una vez más, la culpa no es del individuo, ni del tamaño, ni siquiera de la raza.  Este hecho se debe a varios factores, a la educación, el entorno, las experiencias, y sobre todo, a nuestra manera de interactuar con ellos.

Si sus experiencias con el humano, otros perros, o con el entorno en general han sido positivas, el perro no tendrá mayor problema en convivir en sociedad sin necesidad de mostrarse agresivo.

Pero si por el contrario, ha tenido alguna experiencia negativa, como sentirse amenazado, el perro mostrará la conducta que él cree que es la adecuada en ese momento. Si se sintió amenazado por una persona y ladró con intención de alejarla y obtuvo el resultado que necesitaba, mostrará esa conducta siempre que necesite espacio. A esto se le llama conducta aprendida.

Llegados a este punto… ¿Cómo podemos ayudar a cambiar el comportamiento de nuestro perro reactivo?

Debemos conocer, y respetar su lenguaje. Si nuestro perro se siente inseguro, amenazado o simplemente necesita espacio, nos lo hará saber. Se comunican con nosotros constantemente. Si no sabemos interpretar y no respetamos esa comunicación, nuestro perro escogerá una comunicación más agresiva para hacerse entender. Gruñirá, mostrará los dientes o incluso llegará a morder si siente una amenaza. Nuestro deber es hacer sentir al perro que respetamos su código de comunicación, para que haya un entendimiento y no tenga que ser necesario mostrarse agresivo

Pero el humano en muchas ocasiones, no solo no entiende, si no que refuerza esas conductas negativas. Cuando un perro de talla pequeña nos ladra, o se muestra reactivo, a veces, nos tomamos a risa esa reacción, ya que somos conscientes de que no podría hacernos un daño considerable. Incluso, en el peor de los casos, llegamos a invadir todavía más su espacio, le hablamos y le miramos, haciendo que su agresividad aumente. Esto no pasaría con un perro de mayor tamaño. Si un perro de 30 kgs nos muestra una reacción agresiva, por muy pequeña que sea, seguramente entenderemos el mensaje a la primera y nos alejaremos. Por ello, esta mala comunicación, deriva en problemas de conducta. Creados y reforzados por nosotros mismos. De ahí la importancia de conocer su lenguaje y sus señales de estrés.

Por último y no menos importante, descartar que nuestro perro tenga algún tipo de dolencia o enfermedad. El dolor provoca agresividad

Siempre nuestro papel es fundamental, y nuestra labor es hacer sentir seguros a nuestros perros. Entenderles, para que su estabilidad emocional no se vea perjudicada y nuestra convivencia con estos pequeños animales sea favorable

curso-masajista-canino

Read More


 

 perro feliz

La socialización es muy importante si queremos tener una convivencia plena con nuestro perro. Vivir experiencias positivas es algo vital.

Socializando a nuestro cachorro, prevenimos posibles futuros problemas de conducta en general. Pero socializar a un perro no significa solamente dejar que juegue con otros perros. La socialización es mucho más que eso.

Te enseñamos 5 pasos importantes para ello

  • No sólo debemos presentarle a otros perros, es importante que no nos olvidemos o dejemos en manos del azar, las presentaciones hacia otras especies, tan cotidianas como los pájaros por ejemplo. Y así poder enseñarle a redirigir sus instintos
  • Personas de todo tipo. Hombres, mujeres, niños, ancianos… Con carritos, paraguas, bastón… Gafas, sombreros, etc… Lo idóneo es que se lleve experiencias positivas de cada uno de ellos. No necesariamente estas personas tienen que interactuar con tu cachorro. Simplemente caminar al lado y ver que no hay ningún riesgo, ya será suficiente para que el cachorro se sienta seguro. Nosotros debemos de encargarnos de reforzar positivamente las experiencias
  • Sitios con mucho tránsito y ruidos. Si tenemos prisa y no habituamos al cachorro poco a poco a la vida rápida y sonora de las ciudades podría estresarse y no sentirse seguro en la calle. Esto conllevaría por ejemplo, a no realizar sus necesidades fuera de casa
  • Medios de transporte. Es importante presentarle de manera positiva, unos patines, un carrito, los coches, autobuses, camiones… En el caso de los coches, como generalmente será nuestro medio de transporte, también es importante realizar una habituación desde dentro. Y realizar pequeños viajes al principio a diferentes lugares. Si sólo usamos el coche para visitar al veterinario, es posible que la asociación que el cachorro haga del coche sea negativa
  • Debemos pasear con nuestro perro por diferentes superficies y texturas ( arena, hierba, charcos, parquet, madera…)

Siempre utilizando recompensas, premios, juego… y nunca obligando al cachorro a conocer algo que en ese momento por la razón que sea intenta evitar. Quizás hayamos ido demasiado rápido. Todos necesitamos nuestro tiempo, y con calma… ¡se consiguen grandes avances!

curso-masajista-canino

Read More


bg

A día de hoy, todavía hay personas que piensan que un perro no necesita ser educado para la convivencia. No solo es necesario, si no que es vital para que un perro sea feliz

Además, nuestro mundo se rige por un montón de normas y entornos civilizados que debemos respetar para que nuestra convivencia sea óptima. Por ello, nuestros perros deben saber gestionar su ambiente para poder vivir estables y no tener problemas.

¿Quieres conocer la importancia del adiestramiento?

Te daremos unas cuantas razones…

  1. Fortalece nuestro vínculo con él. Le reportamos vida y trabajo en equipo. Un binomio entre los dos que es muy difícil alcanzar de otra manera.
  2. Es vital para su estabilidad emocional. Necesitan desarrollar un trabajo, sus capacidades y habilidades, sentirse útiles, no simples mascotas acostadas en un sofá
  3. Elimina conductas problemáticas. Un perro que satisface sus necesidades físicas y mentales es más estable, por lo tanto, no genera malos comportamientos, como por ejemplo, los destructivos
  4. Es divertido. Además de educativo, un buen método de aprendizaje resulta muy entretenido. Así que, una sesión de adiestramiento, se puede convertir en un juego muy enriquecedor y productivo.
  5. En el adiestramiento, trabajamos su mente. Esto quiere decir, que enseñamos al perro a concentrarse, a gestionar su auto control. Esto cansa muchísimo.
  6. Se satisfacen sus instintos naturales: olfato, caza, presa…
  7. Un perro educado, es un perro que puede realizar más actividades junto a nosotros, como pasear por la ciudad, disfrutar de la playa, medios de transporte…

Existen cientos de razones, aquí te nombramos unas cuantas y creemos que no será necesario buscar más para realmente convencerte de que tu mejor amigo será más feliz aprendiendo cosas junto a ti 🙂

Read More


niño y perro

Los beneficios de la convivencia entre niños y mascotas son más que evidentes

Favorece su desarrollo cognitivo, socioemocional y físico. Su sistema inmunológico se hace más fuerte. Los niños crecen más seguros de sí mismos, con menos estrés, realizan más ejercicio físico. Aprenden a ofrecer ayuda y protección, reforzando además el sentido de la responsabilidad.

Les ayuda además a desarrollar la experiencia táctil, capacidad de intuición y les reporta estabilidad emocional.

Estos son sólo algunos de los beneficios que un niño puede obtener cuando un perro forma parte de su familia y de su entorno.

Pero también es importante saber y conocer, que esta convivencia también puede traer consigo fatales desenlaces, como por ejemplo, una mordedura.

Por desgracia, los accidentes domésticos entre niños y sus mascotas son más comunes de lo que nos gustaría. Y esto en la mayoría de los casos, se resume a que el adulto no sabe reconocer situaciones de riesgo.

Es importante, para una buena y tranquila convivencia, tanto si hay niños como si no, que conozcamos entre otras cosas su código de comunicación ya que es muy diferente al nuestro. Así como las señales de estrés. Y además porque tendemos a humanizar sus conductas.

Un ejemplo, vemos a un niño abrazar a un perro y este realiza varias señales de estrés (imperceptibles si no conocemos su lenguaje) tales como girar la cabeza para un lado, relamerse el hocico, quedarse inmóvil… por nombrar algunas… todas estas señales indican que el animal empieza a sentirse incómodo y es su manera de avisarnos y pedirnos espacio. Si no respetamos estas señales, nuestro perro pensará que esa manera de comunicarse no es válida o suficiente, por lo que optará por realizar señales de más alto nivel de agresividad. Pudiendo enseñar los dientes o gruñir, incluso si está muy estresado podría llegar a morder.

Hay que prestar atención a estas señales, ya que un perro siempre expresa su incomodidad. Por lo tanto siempre tenemos posibilidades de evitar un accidente.

Observar, estudiar y sobre todo respetar su código de comunicación hará nuestra convivencia mucho más segura para todos. Por lo tanto, los adultos somos los responsables de enseñar a los niños a respetar a sus mascotas de esta manera para que ellos también puedan reconocer esas situaciones de riesgo.

De todos modos lo recomendable es nunca dejar sin supervisión a los más pequeños de la casa junto a los animales, ya que, por mucho que les enseñemos, nunca tendrán la percepción y los reflejos de una persona adulta.

También cae bajo nuestra responsabilidad enseñar a un niño tanto a jugar con el perro como a comportarse de manera serena. En la mayoría de los casos solo enseñamos a los niños a jugar, corretear y comportarse de una manera nerviosa delante de ellos, por lo que el perro en esos casos, asocia a los niños con nerviosismo. Una asociación que extrapola a otros niños que no sean de la familia y trae consigo situaciones de riesgo también fuera del hogar.

Un perro es un compañero de juegos ideal para un niño, de eso no hay duda.

Pero un perro no solo debe representar juego para los niños, si no también momentos en los que estar tranquilos y en calma.

Los adultos debemos enseñar a los niños a respetar la comida, el espacio, los juguetes… de su mascota. Son sus recursos al fin y al cabo.

Nunca debemos molestar a un perro que descansa, ni a un perro que está comiendo, por ejemplo, son algunas de las enseñanzas de respeto que podemos transmitir a nuestros niños, no solo para evitar accidentes, si no también para que la convivencia y el vínculo sean óptimos.

Read More


Resultado de imagen de indefension aprendida

Habrán sido muchas las veces que hemos regañado a nuestro perro por algo que a nosotros nos ha molestado y seguramente él no haya sabido el por qué.

Regañarles de la manera en que lo haríamos si fuese una persona, tratándolo como tal, es uno de los errores más comunes que cometemos en el trato con nuestras mascotas.

Regañar a nuestro perro cuando viene a nosotros después de haberse escapado o haberse alejado demasiado mientras le llamábamos, regañarle al volver a casa por encontrar algo roto o desordenado, son ejemplos de castigos que nuestro perro jamás va a comprender por no ser el momento oportuno para ejercerlos o por no hacerlo de la manera correcta para que él los comprenda.

Ante estas situaciones, en las que nuestro perro nos ve enfadados con él pero no llega a comprender el por qué, desarrolla una actitud pasiva para evitar más problemas y situaciones desagradables, pues entiende que no puede hacer otra cosa para solucionarlo. Esta actitud recibe el nombre de indefensión aprendida, también llamado neurosis experimental.

Piensa en alguna vez que hayas regañado a tu perro y éste se haya quedado mirándote con las orejas gachas y mirada de pena, o incluso haya llegado a hacerse pis encima mientras le regañabas. Cuando eso ocurre acostumbramos a pensar que están arrepentidos porque entienden a la perfección lo que les estamos reprochando, pero en realidad sucede todo lo contrario. Y ante la incomprensión de la situación y la incapacidad de saber cómo solucionarlo se bloquean y su mente solo intenta evitar la situación.

Para que se produzca esta indefensión aprendida, no son necesarias situaciones extremadamente desagradables o duras, simplemente situaciones que el perro no sepa interpretar y se repitan a diario.

Podríamos pensar que esta situación no es problemática o incluso que es beneficiosa. Pero lo único que hace es que la mente de nuestro perro se bloquee pudiendo llegar a provocar que en situaciones futuras no sepa cómo reaccionar o no confíe en nosotros completamente por dudar de cuál va a ser nuestra reacción. Sin olvidar, que no dejará de hacer aquello que no nos gusta y por lo que le regañamos sin previo aprendizaje.

Read More