El juego es una parte muy importante y vital en la vida y convivencia con nuestro perro
Jugar es divertido, estimulante, alentador y una actividad promotora para su buen desarrollo tanto físico como mental.
Existen cientos de juegos y cientos de juguetes. Y siempre hemos pensado que tirar la pelota bien lejos es el mejor juego. Es muy divertido pero… hay otros juegos mucho más estimulantes y sobre todo mucho más positivos para afianzar nuestro vínculo con él.

Seguramente te ha pasado lo que a tantos otros propietarios de perros… le has comprado todo tipo de juguetes y se ha aburrido de ellos al poco tiempo. Tiene el suelo lleno de juguetes pero… ¡prefiere coger tus zapatillas! Y la respuesta te va a sorprender… no es que tu perro prefiera jugar con tus zapatillas, pero tus zapatillas resultan mucho más estimulantes. ¿La razón? Tu respuesta de enfado. Cuando tu perro está jugando tranquilamente con un juguete por lo general aprovechamos ese momento para dejarle tranquilo, pero en cambio si coge nuestras zapatillas o cualquier otro objeto que no debe romper… ¡la cosa se vuelve muy divertida! Corres detrás de él para quitarle lo que lleva en la boca, mientras que le gritas e intentas cazarle… ¿se te ocurre algo más divertido?

La próxima vez que tu perro te “robe” algo para jugar, acércate a él tranquilamente y ofrécele un juguete, hazle sentir que estás dispuesto a jugar con él y motívale a ello, verás que rápido consigues que te devuelva ese objeto sin tener que luchar por el, sin enfadarte y lo más importante, enseñándole de una manera educativa y divertida lo que si puede coger y lo que no.

Debemos enseñarle cuando comienza el juego, cómo se debe jugar (inhibición de la mordida) y muy importante también, cuando finaliza. Marcar estas pautas nos ayudará a enseñar a nuestro perro a no excitarse más de lo debido durante el juego y a auto controlarse. Y esto, le servirá para otros ámbitos en su vida.

Como decíamos, existen muchos tipos de juguetes, y cada perro, se sentirá más cómodo con un tipo de juego, adecuado o conforme a su carácter. Pero lo que más debemos tener en cuenta en este apartado es que, no dudes de que tu perro siempre preferirá jugar o interactuar contigo, para eso eres su referente, antes que marcharse lejos para coger una pelota.

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En este artículo os hablaremos de los beneficios y desventajas de utilizar un arnés para pasear a nuestro perro.

Aunque la manera que tiene un perro de interpretar cual es la función de un arnés dependerá únicamente de la persona encargada de su aprendizaje, en la mayoría de los casos el concepto que nuestro perro tiene del uso de un arnés puede llegar a ser totalmente lo contrario de lo que nos hubiera gustado….

Antes de hablar sobre las ventajas y desventajas del arnés, debemos aclarar que esta herramienta de contención canina fue diseñada para mejorar la funcionalidad de los perros que servían al humano en tareas de arrastre de objetos, como pueden ser trineos y similares.

¿El arnés sirve para que un perro pueda tirar con mayor facilidad de objetos?

¡Exacto! Sólo tenemos que usar la lógica humana para llegar a esta conclusión. Si nuestro trabajo dependiese de arrastrar objetos pesados, sin la ayuda de nuestras manos y nos diesen la opción de hacerlo con la fuerza de nuestro cuello (COLLAR) o con la fuerza de nuestro torso (ARNES) ¿Cuál escogeríamos?

¡Bingo!

Si actualmente utilizas un arnés para pasear con tu perro y sus ganas de arrastrarte de punta a punta de la calle son casi incontrolables ahora ya puedes imaginar de donde se origina su gran potencia de arrastre….

Pero como hemos dicho anteriormente cada perro es un mundo y la manera que tenga de interpretar cual es la función de pasear con un arnés, es cuestión de “suerte” y sobre todo de la persona encargada de su aprendizaje.

Una vez aclarada cual es la función principal del arnés pasemos a las ventajas y desventajas de su uso.

VENTAJAS

– Son ideales para perros con una fuerte estabilidad emocional y que no precisan de la atención de su propietario/a cuando pasean por la calle

– Anulan la posibilidad de provocar un autocastigo físico en el perro cuando tensa la correa de imprevisto

– Pueden ser beneficiosos en ciertas terapias de rehabilitación mental canina ya que potencian la efusividad y sensación de seguridad en el perro

– Son indispensables en deportes caninos como el canicross, el mushing o maintrainling

– Algunos arneses tienen la posibilidad de personalizarse con el nombre del perro o un número de teléfono para facilitar nuestros datos personales en caso de pérdida o accidente del animal

DESVENTAJAS

– No son nada compatibles con perros reactivos o demasiado efusivos ya que solo potencian su carácter

– Su capacidad de correcto manejo y control sobre nuestro perro es prácticamente nula

– Su uso puede llegar a ser perjudicial en perros sensibles o muy miedosos

– No son nada recomendables para enseñar a un perro a no tirar de la correa.

– Pueden provocar una falsa sensación de libertad continua en nuestro perro debido a que no consiguen comprender sin previo adiestramiento por que cuando llevan el arnés puesto, a veces son libres para jugar con otros perro y otras veces no pueden acceder a ellos porque se encuentran sujetos por la correa

En definitiva no todo es blanco o negro. Un arnés puede ser una opción fantástica para realizar deportes con nuestro perro o un autentico fracaso si lo que buscamos es la herramienta de control ideal.

La mejor opción según nuestro criterio es alternar el uso del arnés con el de un collar educativo según la actividad que realicemos en ese momento con nuestro perro.

Y sobre todo concienciarnos de que si decidimos utilizar un arnés para pasear con nuestro perro, debemos ser considerados con su aprendizaje y quitárselo cada vez que se disponga a jugar con otros perros para así evitar que asocie el llevarlo puesto con el juego y descontrol.

Recordad siempre que para un perro no existe la comprensión sin previo aprendizaje y que ya sea un collar o un arnés es nuestra misión es el preocuparnos por su buen uso y habituación.

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¿Alguna vez has visto un adorable cachorro paseando o dando saltitos por la calle junto a su propietario/a y te has sentido en la casi obligación de acercarte y acariciarle como si le conocieses de toda la vida?

¡Seguro que sí!

¿Quién puede resistirse a los encantos de un cachorro?

Lamentablemente y por muy extraño que le puede resultar a la mente humana, interactuar de manera extremadamente amistosa o efusiva con un perro desconocido, puede generar en el animal un concepto equivocado y perjudicial de cómo son los humanos.

¿Pero cómo puede ser que una muestra de afecto hacia un perro puede llegar a ser perjudicial para su mente?

Pensémoslo bien….

¿Realmente creemos que es beneficioso para un perro, que un desconocido/a le asalte casi por sorpresa para seguidamente acariciarle cogerle de la cara o incluso le incite a aproximarse a él con gestos y halagos creando en el perro un alto estado de efusividad al recibir una desmesurada y repentina atención por parte de una persona?

¿Qué sensación de falsa realidad le estamos creando a ese perro cuando le hacemos creer que lo normal es ponerse extremadamente nervioso cuando se encuentra paseando y alguien reclama su atención?

Ya se trate de un cachorro o de un perro adulto su manera de interpretar los saludos es muy distinta a la de un humano. Ellos no nacen con la idea de saltar sobre las personas para saludarlas o tirar de la correa con todas sus ganas para poder acercarse a la primera persona que se ponga en cuclillas y le muestre las palmas de sus manos mientras le silba o avasallan con un dulce tono de voz.
La realidad por desgracia es muy distinta.

¿Está mal saludar a un perro?

La respuesta es sí y no. Un perro ha de comprender desde temprana edad que un desconocido/a que se aproxime hacia el por la calle no supone un riesgo para su integridad o supervivencia.

El gran problema de mostrar nuestras buenas intenciones a un perro, se encuentra cuando no podemos controlar nuestro exceso de amor.

¿Y entonces como aprenderá ese perro que no soy una amenaza y que quiero caerle bien?

Un perro emocionalmente estable solo necesita olfatearnos para conocernos y saber que no representamos una amenaza, ya que utilizan su olfato como herramienta de aprendizaje la cual asegura su tranquilidad.

Aunque nos llegue a resultar extraño, para un perro el mejor saludo que podemos ofrecerle es simplemente el dejarnos olfatear tranquilamente y continuar nuestro camino sin casi mirarle.

Y si después de haber leído este artículo todavía no tienes claro si realmente un perro no precisa de nuestras anónimas caricias para ser feliz, debemos recordar una cosa… ¡es un perro! su manera de interpretar las cosas es muy distinta a la nuestra.

Asi que ya sabéis… La próxima vez que un perro se aproxime a nosotros de manera amistosa y se conforme con olfatearnos, consideraros unas personas afortunadas por conseguir que ese animal se haya llevado una buena impresión vuestra sin necesidad de haberle tenido que sobornarle con caricias o reclamos innecesarios.

¡Qué tengáis un buen día amigos/as del perro!

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